Un rebranding puede costar mucho dinero y, aun así, no resolver el problema
Un rebranding puede costar mucho dinero y, aun así, no resolver el problema que llevó a hacerlo.
Porque a veces pensamos que tenemos un problema de marca cuando en realidad tenemos otro problema:
De notoriedad.
De posicionamiento.
De propuesta de valor.
De experiencia.
O simplemente de relevancia.
Y cambiar nombre, logo, identidad visual o claim puede dar una sensación enorme de avance… sin haber cambiado aquello por lo que el cliente nos elige.
Cuatro preguntas antes de aprobar un rebranding
Antes de aprobar un rebranding, yo intentaría responder a cuatro preguntas muy simples:
1. ¿El mercado no nos conoce?
Entonces probablemente tenemos un problema de notoriedad.
2. ¿Nos conoce, pero no entiende por qué debería elegirnos?
Entonces el problema puede estar en el posicionamiento o en la propuesta de valor.
3. ¿Entiende perfectamente lo que prometemos, pero la experiencia no está a la altura?
Entonces tenemos un problema de ejecución.
4. ¿Ha cambiado realmente nuestro negocio, nuestra ambición o el espacio que queremos ocupar en el mercado?
Entonces sí puede haber una razón estratégica para replantear la marca.
El valor de lo que ya hemos construido
La diferencia importa.
Porque una marca que lleva años en el mercado ya ha acumulado algo que no aparece en el balance: reconocimiento, confianza, familiaridad y asociaciones.
Eso también es inversión.
Y tocarlo sin tener claro qué queremos ganar a cambio puede significar destruir parte del valor que ya habíamos construido.
Antes de cambiar la imagen, cambiar la pregunta
Por eso, antes de preguntarme:
¿Cómo queremos que se vea nuestra nueva marca?
Me haría otra pregunta:
¿Qué queremos que clientes, empleados, distribuidores o inversores piensen de nosotros dentro de tres años que hoy todavía no piensan?
Esa respuesta debería venir antes que el diseño.
Porque cambiar una identidad visual es relativamente fácil.
Cambiar lo que una marca significa para el mercado requiere mucho más que un nuevo diseño.

